Vicente Lombardo Toledano
La única razón por la que Mexicana de Aviación no ha sido declarada en quiebra, es por la insistencia de los trabajadores de la empresa en sacarla adelante, evitar un desaguisado que afectaría no sólo a ellos sino al país en general: se crearían condiciones para que los intereses económicos que impiden la reapertura de la empresa, actuaran con absoluta impunidad en la imposición de tarifas y condiciones de operación a los usuarios. Así lo advirtió Miguel Ángel Yúdico, dirigente del sindicato más importante del ramo. Señaló que hay una estrategia muy elaborada entre las empresas del sector y funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), para evitar que las negociaciones de reapertura se concreten. Así lo demuestra que cada vez se ponen más requisitos a los inversionistas que han mostrado interés en participar para ponerla a trabajar. La realidad le da la razón al dirigente sindical. El daño no sólo es para la empresa aeronáutica, sino para los usuarios. No es casual que México sea uno de los países con tarifas aéreas más caras a nivel mundial.
El secretario general de la Asociación Sindical de Pilotos de Aviación (ASPA), Fernando Perfecto, afirmó que “es una vergüenza” la defensa de intereses del cártel de aerolíneas que están en contra de que regrese al mercado Mexicana de Aviación. La semana pasada, la SCT solicitó la destitución del conciliador y administrador de la aerolínea, Gerardo Badín, y días después demandó que el juez Felipe Consuelo Soto sea apartado del caso, cuando es manifiesto que ha actuado imparcialmente y no se ha prestado a maniobras contrarias a derecho. La solicitud al Poder Judicial fue hecha por el Banco Nacional de Comercio Exterior, Aeropuertos y Servicios Auxiliares, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, y la Procuraduría Federal del Consumidor. Sin embargo, de acuerdo con el diputado Mario Di Constanzo, “ninguno de los cuatro involucrados tiene actos que reclamar… Todos tienen su problema resuelto”. El problema de fondo es que Mexicana de Aviación es una empresa paraestatal, y como tal no encaja en el esquema de mercado en boga.
Al concluir sus trabajos, el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), luego de tres días de deliberaciones la semana pasada, reconoció “el carácter pionero y ejemplar del artículo 123 de la Constitución”, así como la validez de la Ley Federal del Trabajo, pero lamentó que sobre ésta “se ciernan amenazas de regresión”. Se analizaron los casos del siniestro de la mina Pasta de Conchos, donde murieron 65 mineros, así como los problemas que viven los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas y de la compañía Mexicana de Aviación, para condenar a “las empresas nacionales y trasnacionales que basan en la sobreexplotación extrema de los trabajadores, como en tantos otros países, el aumento de sus beneficios hasta niveles moralmente repugnantes”. Se puntualizó que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social ha sido la ejecutora de “un modelo de relaciones laborales que ha hecho crisis”. Así lo corroboran los hechos, luego de tres décadas en las que los niveles de vida de los trabajadores se han reducido drásticamente, mientras que han crecido las tasas de desempleo y la economía informal.